El inicio de los trabajos siempre es muy emocionante. Cada proyecto va precedido de una planificación previa y de la elaboración de una lista de tareas iniciales. Comenzamos los trabajos de modernización de la pajarera el 1 de agosto. Gracias a las reuniones previas y a las sesiones de lluvia de ideas, comenzamos la construcción nada más recibir los materiales. No voy a ocultar que nos gustan mucho los proyectos «menos convencionales», aquellos que incluyen en su diseño más elementos decorativos que las simples rocas artificiales. Al construir el aviario para el argus, nuestro objetivo era crear una exposición que pareciera una de las ruinas del templo de Angkor. El propio recinto se diseñó de tal manera que las dos estancias, separadas por un tabique, constituyeran entornos distintos. Es decir, una de las estancias reproducía el interior del templo y la otra, la parte exterior con la selva irrumpiendo en el interior.El nexo entre estos dos mundos es una puerta, construida a partir de lo que queda de la pared que dividía ambos recintos en dos partes. Para darle un aspecto natural, la parte superior de la puerta es una gran maceta. El elemento central de la selva es un árbol artificial al que se han fijado lianas naturales. La construcción en sí se completó en 16 días, tal y como se había planificado previamente. A pesar de las dificultades imprevistas, que constituyeron una especie de atracción —como trabajar a la luz de las linternas o los discos abrasivos que explotaban—, consideramos que el proyecto ha sido todo un éxito. 31 de marzo de 2019
¡Nos encantaría conocer tu opinión! Comparte tus ideas o preguntas.